A las personas que amamos nunca despedimos

El pasado 8 de diciembre se llevó a cabo la despedida de nuestro pastor Carlos Urrego y su esposa, la hermana Cecilia Escudero, después de casi 10 años de pastorado en la Iglesia Central de Bogotá y 35 años de ministerio.

La familia Urrego Escudero ha tenido la oportunidad de servir a Dios pastoreando la iglesia de: La Trinidad, en Medellín; en el barrio Kennedy y la Iglesia Central, en Bogotá; y fueron misioneros en el país de Ecuador y en la Argentina.  

Después de casi 10 años, desde el 2003, sentimientos de agradecimiento, cariño y de admiración hacen nido en el corazón de la iglesia que aprendió a amar a sus pastores. 

Con una mezcla de dolor y alegría, la Iglesia Central de Bogotá hizo un reconocimiento sentido. Palabras emotivas, regalos, cantos especiales, anécdotas de su vida y muchas lágrimas, fueron parte de la expresión de gratitud hacia los pastores. El Hno. Martín Pérez, quien fue pastor del Hno. Carlos y su esposa en el barrio Kennedy, fue el encargado de llevar el pensamiento de la Palabra de Dios. 

Muchos recuerdos quedarán guardados en nuestros corazones. Las palabras de un pastor, sus lecciones de vida, sus consejos y su orientación marcan la vida de las ovejas. Las enseñanzas quedarán en nuestros corazones y las fotografías serán parte de agradables recuerdos. 

La familia Urrego Escudero iniciará una nueva tarea. Esperamos que la gracia de Dios los acompañe a donde vayan. Aunque un ministerio hoy se entrega, el llamamiento a servir en la obra y el amor a las almas nunca se traspasa. 

Verdaderamente las personas que amamos y tienen un pedazo de nuestro corazón nunca de despiden, sólo es posible hacerles un reconocimiento.

Les deseamos las más ricas bendiciones de Dios. 

Redacción: ipuccentralbogota.org